Cambios en pasaportes y documentación para viajar

En los últimos años, los cambios en pasaportes y documentación de viaje han sido constantes, y 2026 no será una excepción. Aunque muchos ciudadanos lo desconocen, pequeñas modificaciones normativas pueden tener un impacto directo en viajes por trabajo, estancias en el extranjero o desplazamientos profesionales frecuentes.

Uno de los aspectos más relevantes es la vigencia mínima exigida del pasaporte. Cada vez más países exigen que el documento tenga una validez de seis meses desde la fecha de entrada, lo que obliga a planificar renovaciones con mayor antelación, especialmente en viajes de empresa.

También se están reforzando los controles fronterizos digitales, con sistemas de registro de entradas y salidas que sustituyen progresivamente al sellado manual. Estos cambios afectan especialmente a profesionales que viajan con frecuencia fuera del espacio Schengen y pueden tener implicaciones fiscales y laborales.

En el ámbito europeo, se avanza hacia sistemas comunes de autorización previa para viajeros de países terceros, lo que puede influir en empresas que reciben personal desplazado o colaboran con profesionales internacionales. Aunque no se trata de visados tradicionales, sí suponen nuevos trámites obligatorios.

Otro punto clave es la documentación adicional que puede exigirse en viajes profesionales: cartas de invitación, acreditación de actividad económica o prueba del motivo del desplazamiento. No llevar esta documentación puede suponer denegaciones de entrada incluso con pasaporte en regla.

Por todo ello, es fundamental revisar la situación documental antes de viajar y no dar por hecho que las normas son las mismas que años atrás. En materia de viajes internacionales, la información actualizada y la previsión son tan importantes como el propio billete.